La madera que usamos para hacer palets y embalajes se obtiene de bosques gestionados de manera sostenible. Debido al aumento de la demanda de productos de madera, se plantan y gestionan más bosques. El tamaño de los bosques gestionados en Europa está creciendo a un área equivalente a la superficie de Chipre cada año.

 

Los bosques actúan como enormes sumideros de carbono. Cuándo los árboles crecen, absorben dióxido de carbono de la atmósfera - aproximadamente una tonelada de dióxido de carbono por cada metro cúbico de madera producida. La madera mantiene almacenado el carbono hasta el final de su vida.

Los palets y embalajes están fabricados a partir de trozas pequeñas y otras partes del árbol que no se utilizan en otras industrias, y forman parte de un sistema altamente eficiente y en el que se utilizan todas las partes del árbol.

Los palets y embalajes de madera se reparan con facilidad con repuestos de madera, pueden reciclase para obtener virutas de madera o  para la fabricación de otros productos. Cuando la madera con el tiempo llega al final de su vida útil, puede ser utilizada como combustible renovable.

La madera se puede utilizar para sustituir a otros muchos materiales menos respetuosos con el medio ambiente, en este caso particular a los plásticos. La madera requiere mucha menos energía y es mucho más limpia de producir que el plástico, por ejemplo.

La madera es el único material ampliamente utilizado que tiene una huella de carbono negativa. Un palet de madera tiene almacenados 27 kg de carbono – cuanto mayor sea el uso de madera, mayor es la deducción de la huella total de carbono en su empresa.